martes, 28 de agosto de 2012

Cultivos en el interior

La semana pasada cubrimos de manera general cómo hacer un pequeño huerto en nuestro jardín. Es sorprendente lo fácil que es cultivar alimentos en nuestra casa y el post de hoy lo dedicamos a gente que vive en un departamento o cuarto pequeño  sin acceso a las facilidades que son requeridas para cultivar de manera sencilla. Crecer vegetales en nuestra casa es en realidad sumamente sencillo si tomamos en cuenta que tendremos que tener cuidado con dos cosas: el sol y el agua. No podemos ser más enfáticos en que la producción mundial de comida está matando a nuestro planeta y a nosotros. El cultivo en nuestra propia casa se volverá una obligación en las próximas décadas nos guste o no. 

Creativo sistema de cultivo en interiores

Cuando cultivamos en un jardín o en una azotea las plantas reciben sol de manera continua y aunque es necesario regarlas seguido (especialmente en azotea) no tenemos que estar tan pendientes de ellas gracias a que la naturaleza es sumamente inteligente, las plantas llegan a sobrevivir a los dueños más irresponsables.  En el interior, es necesario prestar atención a la cantidad de sol que reciben nuestros vegetales ya que si los colocamos en una zona muy oscura nunca tendrán la capacidad de crecer, en cuestión de agua es sumamente fácil, la tierra debe de estar húmeda más no mojada.

Hoy en día se considera que el cultivo en interiores y azoteas representa el futuro de nuestra alimentación mundial. Se estima que para el 2050 el 80% de la población mundial vivirá en las ciudades y las estimaciones más positivas nos ponen en un total de 10 o 9 mil millones de seres humanos viviendo en el planeta. Ésto significa que no tendremos suficiente espacio para cultivar la comida que necesitaremos para entonces, por lo que debemos empezar a idear una nueva manera de obtener alimentos sin depender de grandes campos de cultivo que provean a grandes ciudades. La horticultura en el interior es la solución y en realidad lleva siendo promovida desde hace ya muchos años como la mejor alternativa para el sistema de alimentación mundial, en la Segunda Guerra Mundial el gobierno de Estados Unidos realizó una campaña para promover el cultivo en los hogares: "Food is a weapon, don't waste it". Pero bueno, enfoquémonos en cómo cultivar comida en nuestro departamento.

Publicidad del gobierno de EUA durante la Segunda Guerra Mundial



La horticultura en el interior tiene numerosas ventajas:
  •  Las plagas son menos comunes cuando crecemos en nuestro departamento y en el caso de existir es fácil eliminarlas rápido.
  •  Si nos toca un invierno muy severo, el calor de nuestro hogar será suficiente para seguir cultivando sin importar las temperaturas gélidas en el exterior.
  •  Podemos cultivar en cualquier tipo de recipiente, podemos reciclar botellas PET, usar cubetas, huacales o lo que se nos ocurra. 
  • Le da un aspecto de frescura y vitalidad en nuestro hogar que difícilmente logras de otra manera, sin importar el diseñador de interiores que contrates.
 Inclusive me atrevo a decir que para alguien que nunca ha cultivado y tiene ganas de comenzar, se vaya con éste método primero sin importar que cuente con un jardín grande, para irse acostumbrando al cuidado que las plantas necesitan y ver si se siente capaz para después hacerlo mucho más grande.

Ahora bien, el único inconveniente aquí resulta ser el suelo. Para gente que vive en la jungla de concreto no es nada sencillo ni barato conseguir tierra para cultivar. No es necesario que la tierra sea muy buena ya que eso lo podemos solucionar con un poco de composta, pero resulta muy fastidioso tener que comprar costales de tierra y guardarlos en nuestro departamento además de que para muchos no es una opción por falta de espacio. 

La solución termina siendo la hidroponía, que es el cultivo en agua. Ésta técnica consiste en cultivar alimentos en recipientes pequeños, permitiendo que los nutrientes de la planta vengan de "agua nutrida" que le damos a la planta de manera diaria. Es un método mucho más complicado que el cultivo tradicional ya que se deben de controlar los niveles de PH en el agua y realizar un manejo de sustratos que sean capaces de captar y mantener éstos nutrientes. Éste tipo de cultivo se ha vuelto sumamente popular en ciudades grandes con espacios de vivienda reducidos como Nueva York, donde los habitantes de departamentos han encontrado éste método sumamente efectivo para alimentarse de una manera saludable y barata durante todo el año sin tener que depender de las grandes cadenas de supermercados.


Windowfarming, la máxima expresión del cultivo en interiores 

A continuación adjunto un manual bastante sencillo para construir un sistema de cultivo hidropónico en nuestro hogar, también un link para windowfarming, un método sumamente efectivo que comenzó en Nueva York hace unos años y es, en mi opinión la mejor manera de cultivar dentro de nuestra casa.


martes, 21 de agosto de 2012

Huertos orgánicos en nuestro jardín

En Organiquísimo ya comenzamos a construir un pequeño huerto dentro de una casa de la ciudad de México. Creemos que es importante recalcar que nuestra alimentación cotidiana se puede ver enriquecida con alimentos que cultivamos nosotros, aportándoles el cuidado y cariño necesario para que crezcan saludables. Hay pocas cosas que causan tanta satisfacción como comer algo que has cultivado, además de que así te estás asegurando de que lo que comes es 100% natural.

Los posts de las siguientes semanas los dedicamos a las diferentes maneras en las que tú puedes cultivar alimentos en tu casa, no importa el espacio con el que cuentes, ya que abordaremos tres maneras principales que pueden ser utilizadas en cualquier casa o departamento. Después de todos los posts que hemos hecho, creemos que ha quedado bastante claro que el sistema de alimentación mundial en éste momento no es nada sustentable a largo plazo, (en el caso de que no haya quedado tan claro, habrá posts futuros demostrando las atrocidades que las industrias alimenticias realizan con los recursos naturales de nuestro planeta) pero bueno, concentrémons en los cultivos caseros.

Un huerto orgánico sumamente bien logrado


Hay tres maneras de cultivar alimentos en tu casa: cultivo en jardín, cultivo en macetas en el interior y azoteas verdes. Si cuentas con uno, el jardín es obviamente la mejor opción, pero no la única y en una ciudad donde cada vez el espacio de vivienda es más reducido han ido apareciendo alternativas para cultivar alimentos. Ahora bien, enfoquémonos en el jardín.

Jardín

La mejor opción para cultivar, ya que te ofrece suficiente espacio para combinar diferentes tipos de hortalizas. Si el jardín es lo suficientemente grande, se puede incluso construir un pequeño invernadero para alimentos que lo requieran. Un huerto dentro de nuestro jardín puede cambiar nuestras vidas debido al nivel de cuidado que requiere, debemos de considerar todo lo que los posts anteriores han dejado claro sobre el cultivo orgánico. Los fertilizantes artificiales están prohibidos, sin embargo, es muy fácil hacer composta ya que los deshechos de las mismas plantas y árboles son más que suficientes para nutrir el suelo. Es sorprendente ver lo fácil que es crecer jitomates, zanahorias, betabel o lechugas en un pedazo de tierra. El uso de pesticidas está estrictamente prohibido y aquí viene la única complicación. En la ciudad de México hay numerosas plagas difíciles de controlar: la mosca blanca, el pulgón verde, el gusano soldado, el grillo de campo y muchos más. Por fortuna existen plaguicidas orgánicos que sirven como remedio, son 100% naturales y no sólo protegen sino fortalecen a las plantas.

La mosca blanca, una de las plagas más comunes en la ciudad de México


Sin embargo, en Organiquísimo creemos que es posible el cultivo de alimentos sin la necesidad de pesticidas (aunque sean orgánicos) y en realidad deben de ser utilizados como última opción. Son sumamente útiles cuando se trata de cultivos o huertos grandes, pero en nuestro patio trasero es fácil controlar el peligro al que nuestras plantas están expuestas. Generalmente la presencia de una plaga significa que hay un desequilibrio en el ecosistema, por lo que si logramos restaurarlo éstas tendrían que desaparecer. En el caso de que no desaparezcan,  hay controles de plagas mucho más baratos que además aportaran  a la restauración del equilibrio:


  • Empecemos con el suelo. Un suelo bien nutrido significa una planta fuerte y resistente que no morirá ante el primer ataque de un insecto. En el caso de presentarse una plaga, siempre es bueno agregar un poco de composta en la superficie de ésta y luego cubrirla con acolchado o arrope. En el caso de árboles, asegurarse que los frutos que caigan no se pudran en el suelo ya que las larvas que crecen en éstos pueden infectar los frutos saludables subiendo por el tronco. Pintar los troncos con cal también es una buena solución.
  • Sembrar plantas aromáticas o medicinales también ayuda a ahuyentar a los indeseados. Plantas como tomillo, flor de muerto o el ajenjo son excelentes opciones. Intercalarlas entre nuestras lechugas o hierbas de olor para confundir a los insectos. 
  • Tener una buena diversidad de cultivos, para que en el caso de que uno se vea seriamente infectado no se pierda todo el trabajo, se pueda remover del huerto y sobreviva el resto.
  • Utilizar plantas de sacrificio: como la bola de fuego y el mastuerzo. Éstas son preferidas por ciertas plagas y funcionan para que se las coman a ellas, en vez de comerse tus jitomates.
  • Atraer depredadores naturales de las plagas. ¡Las lagartijas, las ranas y las arañas son amigos nuestros! éstos maravillosos animales se comen a las plagas que dañan nuestras plantas, por lo que crear un ambiente hóspito para ellos es esencial. Si existe la posibilidad de poner un pequeño estanque en el jardín, excelente. Poner piedras húmedas apiladas para las lagartijas.
  • Identificar la plaga e interrumpir su ciclo de vida. Ésto puede ser un poco complicado, pero si reconocemos rápidamente el insecto que está dañando nuestro huerto es más fácil eliminarlo.
  • Finalmente, y como última opción, utilizar brebajes o pesticidas orgánicos que maten a los bichos. El purín es conocido como un remedio bastante efectivo, el agua con jabón roma también sirve, té de ajenjo o pesticidas orgánicos que puedes encontrar en diferentes tiendas.

El mastuerzo, una excelente planta de sacrificio

Espero que todos éstos consejos les sean útiles y comiencen su huerto orgánico pronto, para aportar un su granito de arena al cambio en nuestra alimentación.





jueves, 16 de agosto de 2012

La Agricultura Orgánica

Para finalizar esta serie de posts dedicados a la diferenciación entre la producción orgánica y la producción masiva de alimentos, enfocamos el post de hoy a la agricultura orgánica.

Campo orgánico en el estado de Oaxaca

Como con las vacas y los pollos, la agricultura orgánica tiene ciertas características cuyo objetivo es la protección del medio ambiente. Se busca obtener una fruta o verdura natural, también se busca proteger el suelo y la biodiversidad de la zona en donde se produce. Dependiendo del país las estipulaciones para la agricultura orgánica cambia, sin embargo a grandes rasgos las características principales de ésta son:

  • Permitir un periodo de transición en la finca, en la cual se fertilice el suelo con productos 100% naturales y orgánicos, lo cual permite la fijación de los nutrientes en el suelo y la conservación de éste
  • Selección de semillas naturales, evitar transgénicos
  • Mantenimiento de fertilidad del suelo por medio de rotación de cultivos
  • Reciclaje de toda materia orgánica (composta)
  • Evitar fertilizantes artificiales
  • Evitar plaguicidas artificiales
  • Control de plagas y maleza por métodos naturales
Siguiendo todas éstas recomendaciones, los agricultores pueden recibir una certificación orgánica, aunque el periodo de transición en la finca generalmente puede durar de 2 a 3 años. Se pueden seguir produciendo insumos durante éstos años, pero de manera limitada y respetando la estacionalidad. 

Pero para nosotros consumidores, ¿qué significa comprar verduras orgánicas?. Como se puede ver en las recomendaciones de cultivo, el cuidado del suelo es lo más importante en éste tipo de agricultura, por lo que en parte es buscar un beneficio para la comunidad, permitir un  sistema sustentable de cultivo que no acabe con la tierra que se trabaja. La otra cara de la moneda es que el producto es 100% natural, no tiene rastros de plaguicidas o fertilizantes artificiales y es más rico en nutrientes. 

El guano de murciélago, uno de los fertilizantes naturales utilizados en la agricultura orgánica


Por todas éstas razones la agricultura orgánica ha crecido de una manera importante en los últimos 10 años. En 2002 la venta de éstos productos alcanzaron 23,000 millones de dólares en el mundo, superando los 19,000 que se habían 
logrado en 2001.  Australia es el productor más grande del mundo con un 10% de su superficie de cultivo dedicado a la agricultura orgánica. México se encuentra en el lugar 18, pero somos el primer exportador de café orgánico.  En nuestro país representa un subsector agrícola muy dinámico; según un estudio de la comisión nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad (CONABIO), México desdel 2002 aumentó en más de 50,000 hectáreas su superficie agrícola. 

Es importante seguir apoyando éste tipo de cultivo en México. Los estados que más producen en el país son Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Chihuahua y Guerrero pero son casi exclusivamente comunidades indígenas las que se dedican a ésto, se estima que sólo el 15% es producido por grandes empresas agrícolas, lo cuál reduce la posibilidad de que tengamos acceso a éstos alimentos. Por lo tanto, los instamos a consumir  y si pueden producir verduras y frutas orgánicas, constituyen una parte importante en nuestra alimentación diaria y los beneficios son no sólo para el que los come sino para el suelo donde se producen.


Para finalizar el post de ésta semana, dejaré una receta para que la hagan con ingredientes orgánicos exclusivamente, y aportar un granito de arena al cambio de nuestra alimentación.


Berenjenas a la parmesana

Ingredientes

  • 2 berenjenas medianas cortadas en rodajas gruesas (4-5 cm)
  • 2 tazas de queso parmesano rallado
  • 3 cucharadas de pan molido
  • 2 huevos enteros, batidos
  • 1 taza de harina
  • 1 taza de queso mozzarella rallado
  • 2 jitomates bola cortados en rodajas delgadas
  • 500 ml de leche entera
  • Aceite de oliva
  • Orégano al gusto
  • Sal y pimienta

Elaboración

  • Cubrir las berenjenas con sal y dejar reposar por 15 min
  • Remojar las berenjenas en leche por otros 15 min
  • Mezclar una taza de queso parmesano con el pan molido, orégano, una cucharada de aceite de olivo, sal y pimienta
  • Mezclar el resto del queso parmesano con el queso mozzarella
  • Limpiar el exceso de sal con una toalla húmeda y empanizar las berenjenas, pasándolas primero por harina, luego por huevo y finalmente por la mezcla de pan molido, cubriéndolas muy bien
  • Freír las berenjenas en un poco de aceite de oliva, dorándolas muy bien de los dos lados, sin quemarlas
  • Acomodar una rodaja de berenjena seguida por una cucharadita de la mezcla de quesos y una rodaja de jitomate, sazonar con orégano y aceite de oliva y repetir el proceso con 2 rodajas más de berenjena hasta formar una pequeña torre. Terminar con queso.
  • Hornear a 220º C por 15 min

Provecho!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Res orgánica

El post de hoy lo enfocamos a la res orgánica. Con el pollo ya cubierto, creo que es importante centrar nuestra atención en una de las mayores fuentes de proteína en nuestra alimentación, la carne de res. Los mexicanos consumimos una cantidad importante de res diaria. El taco, dieta fundamental de miles de mexicanos es generalmente una combinación de cortes o partes de la vaca. En realidad es aprovechada casi en su totalidad por los taqueros, ya sea cabeza, suadero, lengua o el famosísimo campechano. Creemos que es importante saber lo que cada uno come, pero más allá, saber que alimento y cuidado recibe lo que nosotros comemos.

Vacas pastando libremente en una granja orgánica


Como en cualquier carne, la vida de la vaca y su alimentación se ven reflejadas en la calidad del corte que compramos en el supermercado. Todas las vacas comienzan con una alimentación de leche y pasto, o bueno, en el caso de la producción masiva en lugar de leche se utiliza un licuado de proteínas y nutrientes para el crecimiento adecuado del becerro durante sus primeros meses. Cuando llegan a un peso entre los 250-380 kg son internadas en unas fábricas muy parecidas a las que mencionamos en el post del pollo orgánico. Ahí, la alimentación de las vacas pasa a ser exclusivamente de granos y hormonas de crecimiento. Las vacas se engordan hasta llegar a los 500-550 kg, para después ser sacrificadas. Éste proceso viene acompañado de las habituales soluciones a problemas que el mismo proceso genera. Antibióticos para las vacas para evitar que tantos animales juntos se contagien de enfermedades, excremento por todas partes y una vaca que pasa una vida deplorable, encerrada en un cuadro desde el primer día que llega, sin posibilidad de ejercitar sus músculos.

Matadero industrial en California, EUA


En el caso de la carne orgánica, las vacas crecen libres y pastorean en un espacio adecuado para un animal tan grande. Su alimentación no es exclusivamente de granos, ya que las vacas se alimentan durante todo el día de hierbas y pasto que hay en el rancho. Las vacas por lo tanto son más delgadas que su contraparte industrial y viven considerablemente mejor.

Pero bueno, ¿porqué comprar carne de res orgánica?. Es considerablemente más cara y difícil de conseguir, además de que los cortes son más pequeños. Hay 3 razones principales, y creo que después de leerlas estarán convencidos que vale la pena gastar más.

Nutrición

Comencemos con un alto contenido de omega 3 en la carne orgánica, el cual es inexistente en la res convencional. Gracias a su alimentación y vida cotidiana, la carne es muy rica en vitamina B, betacarotenos (busca esa grasa amarillenta) vitamina E, vitamina K y minerales. La USDA ha encontrado que la carne de res orgánica que es alimentada con pasto exclusivamente es mucho más rica en todos estos nutrientes que la carne común. Además, el nivel de las grasas saturadas en la carne que compramos normalmente es altísimo, la res entera está cubierta de una capa de grasa saturada muy gruesa que tiene que ser quitada en el matadero, ya que si llegara así al supermercado nadie la compraría. La carne de res orgánica es considerablemente más baja en grasa, ya que no se busca engordar al animal más allá de sus capacidades naturales. Por eso, tiene un contenido más alto de grasa intramuscular lo que permite cocinarla más rápido y obtener un corte más jugoso.

Una manera muy fácil de comprobar la diferencia entre estos tipos de carne es comprar unos 200 gr de carne molida orgánica. Cocinarla, y dejarla escurrir sobre un bowl para captar la grasa que vaya cayendo. La carne orgánica escurre mucho menos grasa, y si vemos el color es ligeramente más claro, con un olor agradable. Hagan lo mismo con carne molida normal y verán la diferencia.



Enfermedades

Aunque la nutrición es muy importante, también lo son las enfermedades que la carne de res nos puede transmitir. Anteriormente mencioné que en las "fábricas de vacas" se les da un alimentación de granos exclusivamente. Sin embargo, se ha encontrado que también se les dan cadáveres de otros animales, dulces caducos (con su envoltura) y su propio excremento. El mal manejo de la vida de la vaca ha llevado a consecuencias catastróficas en otras partes del mundo, como la enfermedad de las vacas locas que afectó a Europa o los casos de contaminación por E. Coli en Estados Unidos.


Medio ambiente

La producción masiva de carne de res en el mundo genera una contaminación impresionante. El excremento de vacas alimentadas con hormonas de crecimiento y antibióticos acaba en ríos, por lo que los recursos de agua de nuestro planeta se ven seriamente afectados. Se estima que el 40% de los granos cultivados en el mundo se utiliza para alimentar animales. La necesidad de talar bosques para el pastoreo de miles de vacas resulta en una deforestación importante. La FAO publicó un estudio en 2009 en donde encuentran que la producción masiva de carne de res en el mundo conlleva todos éstos estragos al planeta tierra, y más. Se estima que la industria ganadera contribuye, de manera directa e indirecta, con un 9% del total de las emisiones de carbono en el mundo.

Entonces, después de conocer todo ésto, ¿seguirá sin importar el tipo de res que comes?

Para finalizar el post de ésta semana, dejaré una receta para que le hagan con ingredientes orgánicos exclusivamente, y aportar un granito de arena al cambio de nuestra alimentación. Ésta semana les daré a escoger entre 3 cortes, para que los cocinen de una manera sencilla y puedan apreciar el verdadero sabor de la res.

Para darse una idea de que parte de la vaca comemos



Carne a la parrilla

Ingredientes


  • Rib eye: De 200 a 250g, grasa marmoleada ubicada entre las fibras de la carne. Cocinar con el sobrante de grasa y si gustas antes de servir quitárselo.
  • Filete: De 125 a 150g, una carne con menos grasa que el rib eye, gracias a sus fibras cortas es muy suave. Cuando la pidan en el supermercado pidan la parte más cercana al medio, no a las colas.
  • T Bone: De 350 a 400g, incluyendo el hueso. Tiene grasa marmoleada y una capa cremosa de grasa de un lado. Además un poco de medula en el hueso que puedes esparcir sobre la carne una vez cocida.
  • Aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • Sal y pimienta
Elaboración

  • Calentar en un sartén el aceite. 
    • Muy caliente para el T Bone
    • Caliente para el Rib Eye
    • Medio Para el filete
  • Agregar un diente de ajo entero
  • Sazonar el corte de carne elegido con sal y pimienta
  • Cocinar por 2 minutos y medio por cada lado (termino medio). Para el filete, cocinar también los costados, asegurándose que todo el filete quede sellado
  • Para el filete, agregar una cucharada de mantequilla, bañar los cortes en su propia grasa varias veces, una vez cocidos
  • Servir con una ensalada sencilla de su elección. Recomiendo arúgula, jitomates cherry y vinagre balsámico. Nada más
Sazonar el filete justo antes de cocinarlo, la sal lo deshidrata y el resultado no será el mismo. Voltear una sola vez los cortes, de preferencia utilizar pinzas o espátula, nada de tenedores que desjugen la carne.




miércoles, 1 de agosto de 2012

Receta de la composta

Para una buena composta casera no necesitamos mucho, en realidad una manera muy sencilla de hacerla es tomar un bote de basura, llenarlo con deshechos orgánicos y dejarlos ahí hasta que éstos se descompongan y puedan ser utilizados para enriquecer nuestro jardín. Éste proceso, sin embargo, puede tardar mucho tiempo dependiendo del tamaño del bote, y si no somos cuidadosos, convertirse en un foco de infección para nuestra familia además de un hogar para ratas y cucarachas.

Al principio la composta no se distingue de un bote de basura común y corriente


Hay diferentes maneras de hacer una composta pero lo que importa al final son los ingredientes, debe de existir una cantidad específica de elementos ricos en carbono y elementos ricos en nitrógeno. Para hacerlo más sencillo, los elementos ricos en carbono son "secos" (hojas secas, cartón, papel, aserrín, virutas de madera) y los ricos en nitrógeno son "verdes" (residuos de frutas y verduras, café, pasto cortado, hierbas cortadas, abono de animales con dieta herbívora).

La receta de hoy es excelente para hacer la composta en un bote, ya que es un proceso sumamente limpio y ordenado, ideal para gente que vive en departamentos o casas pequeñas. Lo mejor es utilizar un basurero usado o viejo con tapa y hacerle hoyos tanto a los lados como a la tapa para asegurarse de que exista la ventilación correcta. Después hacer un agujero en la parte inferior del bote que quede como una escotilla, para ir sacando la composta poco a poco conforme se vaya asentando al final del bote. Hay numerosos manuales para hacer una compostera casera en internet, pero el producto final debe quedar más o menos así:

Compostera casera hecha a partir de un bote viejo


Ya teniendo nuestro recipiente lo podemos ir llenando de residuos orgánicos.

  1. Debe de llenarse con mitad residuos "secos" y mitad residuos "verdes"
  2.  Hacer la composta por capas, agregando capas de 30 cm de residuos "secos" y 30 cm de residuos "verdes".
  3. No utilizar residuos de carne, pescado o leche, tampoco agregar restos de comida cocinada, ya que ésto atrae animales y hace que la composta huela mal.
  4.  Entre más despedazados estén los elementos antes de agregarse a la composta, más rápido será el proceso.
  5.  La mezcla debe de estar HÚMEDA, no mojada. En el caso de que exista exceso de agua, añadir mas residuos "secos".
  6.  Debemos darle una buena sacudida por lo menos una vez por semana, para que le entre aire a la composta y el proceso de descomposición se acelere.
  7. Mantener la composta siempre tapada y en un lugar seco donde le dé el sol.
Composta terminada



El resultado deseado puede tardarse de 2 a 3 meses, dependiendo de la cantidad de residuos utilizados y el tiempo que se le haya dedicado a la composta. Al final nos debe de quedar una tierra negra que se desmorona fácilmente y tiene un olor dulce, para nada desagradable.

 Para utilizarla en macetas simplemente debemos utilizar un tercio de composta y dos tercios de tierra normal. Si la vamos a usar en nuestro jardín es tan sencillo como rociarla sobre nuestro pasto.

Para terminar les dejo unos videos de youtube que me parecen excelentes para iniciarnos en el proceso de composta, así como una lista de los ingredientes que se recomiendan.

http://www.youtube.com/watch?v=itg3pJlBOgg

http://www.youtube.com/watch?v=aKlauRA7ugI

http://www.youtube.com/watch?v=JR7qZYtVyB8


Materials to Compost
Browns = High CarbonGreens = High Nitrogen
Ashes, wood
Bark
Cardboard, shredded
Corn stalks
Fruit waste
Leaves
Newspaper, shredded
Peanut shells
Peat moss
Pine needles
Sawdust
Stems and twigs, shredded
Straw
Vegetable stalks
Alfalfa
Algae
Clover
Coffee grounds
Food waste
Garden waste
Grass clippings
Hay
Hedge clippings
Hops, used
Manures
Seaweed
Vegetable scraps
Weeds*




miércoles, 25 de julio de 2012

La composta!

Ésta semana comenzamos con un proyecto bastante ambicioso, la creación de un pequeño huerto orgánico en la ciudad de México. Hemos venido recalcando la importancia de consumir frutas y verduras orgánicas pero sobre todo que sean producidas localmente, y no hay nada más local que nuestro patio trasero. Ahora bien, debemos de cumplir varios pasos antes de poder tener nuestro huerto orgánico, y uno de éstos es hacer composta. 

La composta no es nada más que residuos orgánicos que han pasado por un proceso de descomposición y son usados para el enriquecimiento del suelo. Sumamente fácil de hacer, es una herramienta  utilizada en la agricultura por su bajo costo y numerosos beneficios. Un suelo enriquecido con ésta tendrá los suficientes micro y macronutrientes para el desarrollo saludable lo que se nos ocurra plantar. 
Ciclo de la composta
Según la Environmental Protection Agency en Estados Unidos, una buena composta, además de proveer nutrientes en la tierra, ayuda a retener mejor los fertilizantes, nivela el PH  (lo cual facilita que los nutrientes lleguen a las plantas) y ayuda a la retención de agua en el suelo por lo que su potencial para prevenir la contaminación  es enorme; además de actuar como aditivo en la tierra, nos ayuda ahorrar agua, fertilizantes y pesticidas naturales.

Creemos que la importancia de hacer composta va mucho más allá de los beneficios previamente mencionados, especialmente en una ciudad como el Distrito Federal. Como chilangos, generamos 12,500 toneladas de basura todos los días, y ésto es sin contar a las zonas conurbadas, por lo que podemos entender que el problema de la basura en nuestra ciudad es sumamente grave. Alrededor del 40% se recicla, ya que elementos como el cartón, el aluminio y el plástico ya cuentan con un mercado importante, pero la basura orgánica no sólo no se utiliza sino que representa un problema grave para las delegaciones. Recientemente el gobierno del DF se gastó 8 millones de pesos en una máquina para deshidratar éstos desperdicios y acelerar el proceso de transformación en composta. También hay proyectos para generar biogas y electricidad a partir de éstos deshechos (se estima que podría suministrar a 40 mil casas de energía de manera diaria), sin embargo éstos proyectos no han sido retomados y hoy en día no se aprovecha el potencial los residuos orgánicos.

El Bordo Poniente, el relleno sanitario más grande de nuestra ciudad, ahora en proceso de clausura

La buena noticia es que nosotros podemos ayudar, y de qué manera. Al hacer composta en nuestra propia casa, estamos ayudando a reducir la cantidad de basura orgánica que genera la ciudad de México y además estamos generando un excelente enriquecedor para nuestro jardín o macetas.

La próxima semana daremos la receta para tu propia composta orgánica así como las diferentes formas en las que podemos hacerla.




martes, 17 de julio de 2012

Manipulación Genética

Hoy hablaremos de la manipulación genética en los alimentos, una tendencia que lleva ya bastante tiempo vigente en la industria de los agricultores (desde 1982) y que aunque en sus inicios se vio como necesaria y trascendental,  la realidad es que hoy en día en vez de beneficiarnos nos está perjudicando.

La primera compañía en modificar cosechas enteras fue la multinacional Monsanto, hoy en día, líder en herbicidas, controla además el 49% de las semillas genéticamente modificadas utilizadas en el mundo. Un gigante que posee el 90% de la soya utilizada en Estados Unidos y trata a los granjeros de una manera despiadada. Representa el lado desagradable de ésta industria, que originalmente buscaba beneficiar a todos.

Inicialmente los organismos genéticamente modificados (GMO's en inglés) fueron utilizados en la industria agraria para mejorar la calidad de las cosechas y protegerlas de plagas o insectos. El proceso consiste en alterar el material genético de la planta para otorgarle características muy específicas; por ejemplo, se modifica la planta de maíz para que al crecer, tenga una enzima que le da propiedades herbicidas, así como una proteína que se injerta en la planta para actuar como insecticida, sin causar daño alguno al ser humano cuando es consumida. Por lo tanto éstos alimentos buscaban numerosos beneficios tanto a los agricultores como para los consumidores. La posibilidad de crear super-jitomates que tienen una vida más larga, son resistentes a herbicidas, heladas, suelo salino o plagas de insectos estaría al alcance de todos. El problema reside en que no se tomaron en cuenta los efectos que ésta modificación tendría a largo plazo en la industria agraria. Existe el riesgo de que ciertas proteínas modificadas que se encuentran en granos presenten aparición de alergias, hay casos registrados de granos de soya modificados que presentaban agentes alérgenos en los consumidores. El medio ambiente también se puede ver perjudicado ya que la fortaleza de éstas super-cosechas frente insectos y herbicidas puede generar cierta resistencia en éstos, además de que modifica el equilibrio natural del ecosistema.

Campo de maíz Monsanto en Estados Unidos

Hay numerosos argumentos a favor y en contra cuando se habla de alimentos modificados genéticamente o transgénicos, existen beneficios que pueden ser realmente maravillosos para el bien general; la posibilidad de cosechar granos de arroz enriquecidos con vitamina A serviría para ayudar a solucionar a la desnutrición a la que están sometidos millones de niños en países asiáticos, el crecimiento de plantas más resistentes reduciría la utilización de maquinaria pesada en la agricultura lo cual se traduce en bajar la huella de carbono en la producción masiva de alimentos. Pero, la realidad es que no conocemos todavía el alcance de éstas macro-cosechas ni el impacto a largo plazo que pueden generar en nuestro planeta; además es una industria controlada por pocos gigantes corporativos, que llevan años cosechando éstos alimentos transgénicos.

En nuestro país podemos ver la modificación en las frutas y verduras cuando vamos al supermercado, el limón sin semilla, la uva sin semilla, frutas de exactamente el mismo tamaño, madurez y color. En ése aspecto los alimentos orgánicos destacan de sobremanera, ya que la verdad es que el sabor, especialmente de las frutas, cambia drásticamente cuando son cultivadas de manera masiva, además de que existen agricultores que creen que los alimentos orgánicos conservan mejor sus nutrientes. En un país como México, donde contamos con una riqueza natural envidiable no debería de ser necesario modificar los alimentos genéticamente para cultivarlos de manera correcta, me parece que lo justo es que por lo menos nos informen de manera clara que alimentos son transgénicos para poder realizar una decisión informada. 



Como consumidores tenemos el derecho a la información sin manipulación de el producto que está siendo ofrecido, nosotros contamos con el poder real de cambiar lo que se nos vende. Si realmente no queremos alimentos transgénicos en la mesa debemos dejar de consumirlos y apoyar la agricultura local y orgánica. Es cierto, no todos los alimentos transgénicos son malos y representan una posibilidad real de mejorar el proceso de agricultura, (hacerlo más eficiente y barato), pero eso no significa que nuestra dieta cotidiana debe de verse invadida por ciruelas gigantes, manzanas perfectas y, espero que ésto nunca ocurra, duraznos sin semilla. 

Para finalizar el post de ésta semana, dejaré una receta para que la hagan con ingredientes orgánicos exclusivamente, y aportar un granito de arena al cambio de nuestra alimentación.

Compota de ciruelas, vino tinto y chile rojo

Ingredientes
  • 300 gr de azúcar
  • 450 ml de agua
  • 1 kilo de ciruelas maduras
  • 1/2 limón amarillo
  • 120 ml de vino tinto
  • 2 clavos de olor
  • 1 chile cuaresmeño, de preferencia rojo
  • La cáscara del limón amarillo, cortada en juliana

Elaboración

  • Poner en una olla el azúcar y el agua, cuando hierva, poner a fuego bajo hasta que se disuelva por completo el azúcar
  • Limpiar el chile de venas y semillas, picar finamente
  • Agregar la cáscara de limón, el jugo, los clavos de olor, el vino y el chile a la olla con el almíbar
  • Picar las ciruelas antes de echarlas a la olla con un cuchillo, para que no se revienten 
  • Cocinar por 10 minutos a fuego bajo, cuidando que no se quemen las orillas
  • Retirar del fuego y quitar los clavos, la cáscara de limón
  • Retirar cuidadosamente las ciruelas con un colador, quitar la piel y el hueso, dejar en mitades o cuartos
  • Volver la mezcla a fuego lento hasta que se reuzca un almíbar espeso y de color intenso
  • Retirar del fuego y agregar las ciruelas al almíbar
  • Se puede servir fría o caliente, excelente con helado de yogurt


Provecho!